El concierto del año (hasta el momento)
Increible, impresionante, emocionante, extraordinario, imponente..., son sólo algunos sinónimos que puedo decir ante el mejor concierto de este año hasta el momento.
Cuando me enteré que Oasis venía a Lima tuve dos afirmaciones / preguntas:
1. De hecho que voy es Oasis! / ¿vale la pena ir con pocas canciones conocidas?
2. Al fin voy a hacer realidad mi sueño de los noventas! / ¿tiene lógica ir cuando el artísta no es el mismo de esa época?
Este concierto fue diferente desde antes de que se llevara a cabo. Era la primera vez que iba a un concierto sin haber escuchado el setlist para dicho concierto. Mi pensamiento y lógica estaba en que..., si me consideraba un fan de una banda podía ir sin escuchar el setlist y al fin y al cabo disfrutar las canciones que vayan a interpretar. No voy a ser un fan si es que escucho el setlist un mes o dos semanas o tres días antes, uno es fan cuando le gusta un artista y lo escucha en innumerables ocasiones. En mi caso no puedo afirmar eso de Oasis en la actualidad, pero lo que puedo decir es que en el 96 - 98 escuchaba y reescuchaba el (What's The Story?) Morning Glory? a por montones, el cd que tengo está rayado pero bien cuidado.
Tampoco generó una gran expectativa para mi el concierto, no había hecho mi cola desde temprano ni había estado desesperado por salir. Más desesperado estaba por terminar mis libros o acabar los pendientes que tenía en un cliente, pero la cola para entrar me pareció lo de menos.
Estar esperando durante 3 horas a que empezara el concierto me pareció una espera demasiado prolongada, tal vez pensé que no valía la pena, o tal vez pensé en vender la entrada: vender una entrada a 400, 500 o 600 soles podría ser rentable en 50, 150 o 250 soles.
La espera finalizó e inició el concierto, no voy a negar la emoción que tuve al ver a Noel con su guitarra, fue algo indescriptible, ver a Liam con su arrogancia en video y ahora estaba frente a mi era algo insólito..., fue algo espectacular, apoteósico. El concierto lo viví de una manera especial, el público se movía a cada minuto, cada segundo, cada canción. Era un artista de quien no conocía varias canciones nuevas, pero las canciones antiguas fueron espectaculares. Al final del concierto salí resfriado, cansado, agitado, afónico pero definitivamente estaba feliz por cumplir una promesa de muchos años y había olvidado.
Cuatro canciones para recordar:
Don't Look Back In Anger..., genial Noel, feeling como ninguno, feeling como en los noventas...
The Masterplan, una obra maestra desde todo punto de vista..., excelente el cambio de los violines a una guitarra eléctrica
Slide Away..., si en Don't Look Back In Anger estaba feeling Noel, aquí Liam demostró que también puede ponerse feeling en ocasiones...
Champagne Supernova, una locura, todos viendo hacia arriba, todos sacando los encendedores, todos sacando los teléfonos, y todos tomando fotos (¿por qué no disfrutarán los conciertos?)
Y a ustedes: ¿qué les pareció?


