domingo 19 de octubre de 2008

Lo que fui es lo que soy

Estas últimas semanas he estado en la etapa final del proyecto. Durante estas semanas se desarrollaron las pruebas de los usuarios, en donde salieron las observaciones en los módulos que tengo a cargo (distribución y manufactura). El viernes tocaba el turno del módulo de cuentas por cobrar, en donde lo más importante que se iba a presentar eran las letras, módulo que programó mi compañero Santiago. Durante esa mañana el módulo funcionaba sin problemas, pero en la tarde, a pocos minutos de iniciar su presentación, el módulo se cayó.

En los minutos de incertidumbre salieron comentarios relacionados a estos eventos, se mencionaron las pruebas, conocimientos de web services, las siempre esperadas leyes de murphy y una que otra frase acerca de la justicia en estas circunstancias. La conversación fue más o menos así:
Santiago: no es justo, lo probé toda la mañana
Alfredo: bueno chino, en verdad la justicia no existe
Santiago: no es justo...
Alfredo: míralo así, no es justo que Ney Guerrero esté preso (comentario aparte, este tema se verá en otro post) o que a Cristian le cambien constantemente la hora de la ejecución de las pruebas o...
Santiago: no es justo...
Alfredo: ...o que la flaca que te gusta está con un tipo que la maltrata fisica o psicologicamente...
Todos: risas

En este punto a pesar de la risa que pudo ocasionar el comentario que di, todos se pusieron a pensar en lo que dije y, evidentemente, yo también pensé acerca de eso. No me salió del corazón tal como dijo Santiago, salió de una conversación de justicia o no, pero hizo que, por un instante de tiempo, todos se mantuvieran callados y pensaran acerca de lo que dije...

Por alguna extraña coincidencia casi siempre la chica que te gusta está con alguien que, valgan verdades, la trata mal o le hace daño constantemente. Lo más gracioso es que ellas las comprenden, yo creo que es costumbre, no amor, pero siempre los perdonan. Tal como dijo Renato Cisneros hace un año en su blog: "En lugar de decir que quieren un chico diferente, deberían proclamar quiero un chico INdiferente. Sería más honesto de su parte". (Pág. 83 del libro "Busco Novia") parecía que buscan el lado malo del hombre al lado bueno. Claro, no debería de afectar en nada a nadie esto, ya que es una realidad que se presenta constatemente, pero lo gracioso es que a la larga te afecta indirectamente, a tal grado de no creer o volver a creer de que, en algún lugar, hay alguien esperando por ti.

Hace un mes en una cena por la titulación de mi amigo Danny me manifesté de esa manera, algo indiferente, sin creer o sin ganas de creer. Mis amigos, que son los que más me conocen, me empezaron a detallar un montón de cosas que yo hice hace años por estar con alguien (cine, regalos, salidas, canciones, poemas) y que no creían que yo había cambiado en ese estilo. Terco, como siempre, les dije que no haría de nuevo eso hasta que valga la pena, pero cuando va a valer la pena, eso nunca se sabrá. Mis amigos dudaron de mis palabras. Liliana, la enamorada de mi amigo Carlos, dijo una frase que movió mis cimientos a tal punto que tuve que meditar durante esa noche y al día siguiente: "Tú no cambiarás, sólo estás evitando mostrarte como eres".

¿Mostrarme como soy?, pero si sigo siendo el mismo, tal vez un poco más subido de peso pero con ganas de jugar fulbito o escuchando la música de siempre...., pero sigo siendo el mismo de siempre. Eso es algo que a veces tenemos las personas, tratan de no atacar el problema y buscar excusas como la que estoy diciendo. Haciendo un examen de conciencia me di cuenta de que, más que haber cambiado, estaba tratando de rechazar a la persona que fui durante muchos años. Ella sí tenía razón, no trataba de mostrarme tal como soy. En la oficina se sorprendían que me gustara tanto el grunge o rock para de repente pasar a música romántica, ya que así es como soy. También soy de regalar cosas fuera de lo normal cuando en verdad me intereso por alguien tal como dije hace unos momentos. Recuerdo que uno de los mejores regalos que di en mi vida fue a una de mis ex. Le regalé un cd y una agenda, valgan verdades, no tiene nada de extraordinario, pero fue complicado desprenderme de algo mio como el cd que menciono. Era un cd que compré tres años atrás para mi, lo escuchaba de vez en cuando antes de regalarlo. Ese cd le encantaba a mi ex y tuve tal capacidad de desprendimiento que se lo regalé sin dudarlo. La agenda tampoco fue nada especial, con la diferencia que ella estaba buscándola y no la encontró. Hice un recorrido por varios centros comerciales y, finalmente, la encontré. Era la última agenda en el local, no dudé en comprarla. Durante esos dos días pensé en las palabras de Liliana y al final, ella tenía razón: trataba de ocultar lo que fui, aquel que escucha rock y baladas, o aquel que hace cosas inesperadas como abandonar a sus amigos en un reencuentro porque la chica que te gusta está sufriendo por alguien que le hizo daño y te llamó para que la escuches (desde esta humilde tribuna, disculpen por algo que hice hace tiempo...)

Uno no puede negar lo que es, el pasado siempre va a formar parte de ti y, a pesar de todo, siempre quedará como algo que hiciste bien o mal pero estará ahí. Renato Cisneros lo mencionó ayer en un nuevo post, de donde saco esta última frase: "Ahí están las postales de Neruda. Ahí está el libro autografiado de Fuguet. Si OC reaparece me encantará entregarle su paquete de regalos. Si no, pues no importa. Ellos se quedarán conmigo, como un pequeño trofeo, como un plato recordatorio, para que nunca me olvide de lo inútil que fue tratar de escapar de mí mismo."

Esta escena resume un poco lo que trata este post. Ver The Wonder Years después de tiempo es genial, esta serie me acompañó durante mucho tiempo y hasta ahora podría ver todos los capítulos sin temor a aburrirme.