De sábado en sábado
Un sábado más de una semana más, siendo despertado para variar por las continuas campanas del recolector de basura (ojala que cuando me mude no recojan la basura tan temprano). Es un sábado más de cada semana, esperando que pueda pasar durante la tarde, noche, madrugada. Este sábado en teoría será diferente a los dos anteriores en donde sucedieron una serie de acontecimientos no habituales de un sábado normal...
Los dos últimos fines de semana fui a dos fiestas infantiles, dos bebes, dos años y un año. Una de ellas es hija de mi amiga Pamela y la otra es sobrina de mi amiga Liliana.
Estar en una fiesta infantil resulta interesante debido a que irremediablemente te viene el recuerdo de las fiestas infantiles que fuiste, mi cumpleaños fue hace dos semanas y por un momento me imaginaba estar en una fiesta infantil.
La magia de las fiestas infantiles de ahora la daban las animadoras y un dinosaurio morado llamado Barney. Con respecto a Barney no hay mucho que decir, que tendrá este dinosaurio que hipnotiza a los niños?, debe ser la figura o las canciones, no sé, pero debe haber algo que genere una súbita atención de parte de ellos, no le hacen caso a sus papás y siguen de un lado a otro al dinosaurio. Cuando lo vi en la tele me di cuenta que era medio afeminado, pero bueno, debe ser mi impresión..., aunque cuando lo vi en las dos diversas interpretaciones por fiesta infantil creo que sí es afeminado, lo interpretaron de esa manera..., ¿no será dinosauria?
Por otro lado tenemos a las animadoras, para un público infantil son las que proponen el ambiente para recibir y celebrar el cumpleaños, pero para el público juvenil / adulto presente son las chicas que visten de minifaldas, en algunas ocasiones demasiada cortas. Indudablemente generan todo tipo de mirada libidinosa de parte de los presentes, además de ver la forma de obtener su número telefónico de seguro no tanto para una fiesta infantil, pero sí para una fiesta en alguna discoteca de Lima. Para mi se visten de esa manera para que no se aburran los papás con el show que divierte a sus hijos. Al final tanto papás como hijos ganan de una u otra manera.
Hablando de los papás, uno se sorprende como matan el tiempo en las fiestas infantiles. Siempre hay una esquina de papás tomando cerveza, supongo hablando de cualquier tema fuera de la fiesta infantil, de seguro hablaban del partido de más tarde o del escándalo que destapó Magaly ahora último. Por otro lado están los amigos de los papás de la cumpleañera, los cuales hablan de las anécdotas universitarias con sus cervezas y planeando que hacer más tarde (de hecho pensarán en la manera de obtener el teléfono de las animadoras). Y en la fiesta infantil están las mamás viendo como están sus hijos y tratando de pasar el rato, entre ellas estaba una de rojo, estaba bien simpática, la que más llamaba la atención, claro, al costado de ella estaba el papá dando a entender de que a ella nadie la toca...
Para finalizar tenemos la piñata..., piñata la de mis tiempos, con mi mazo dándole golpes a cada rato para que los juguetes, dulces, sorpresas vayan a al piso y todos se amontonen. Ahora la animadora tira los juguetes para que los demás los recojan sea en el aire o en el piso. Pude ganarme un carrito en esta ocasión el cual conservo al frente del escritorio donde trabajo mismo trofeo de guerra en donde le gané a unos 20 chibolos y a unas 10 mamás en la disputa por este valioso objeto, aunque si la mamá de rojo me pedía el carrito de hecho se lo daba (hasta los dulces que había agarrado para comer en el camino de regreso para ver el partido)
Las fiestas infantiles son momentos de alegría, en donde uno puede regresar a ser niño por algún momento, recordando las fiestas que uno vivió con diversos personajes y la alegría que ocasionaba a los papás y familiares por ver crecer a un miembro más de la familia. Espero volver a tener una fiesta infantil y, en algunos 7 u 8 años, poder organizar una para mi hijo(a)
Estar en una fiesta infantil resulta interesante debido a que irremediablemente te viene el recuerdo de las fiestas infantiles que fuiste, mi cumpleaños fue hace dos semanas y por un momento me imaginaba estar en una fiesta infantil.
|
Hablando de los papás, uno se sorprende como matan el tiempo en las fiestas infantiles. Siempre hay una esquina de papás tomando cerveza, supongo hablando de cualquier tema fuera de la fiesta infantil, de seguro hablaban del partido de más tarde o del escándalo que destapó Magaly ahora último. Por otro lado están los amigos de los papás de la cumpleañera, los cuales hablan de las anécdotas universitarias con sus cervezas y planeando que hacer más tarde (de hecho pensarán en la manera de obtener el teléfono de las animadoras). Y en la fiesta infantil están las mamás viendo como están sus hijos y tratando de pasar el rato, entre ellas estaba una de rojo, estaba bien simpática, la que más llamaba la atención, claro, al costado de ella estaba el papá dando a entender de que a ella nadie la toca...
Para finalizar tenemos la piñata..., piñata la de mis tiempos, con mi mazo dándole golpes a cada rato para que los juguetes, dulces, sorpresas vayan a al piso y todos se amontonen. Ahora la animadora tira los juguetes para que los demás los recojan sea en el aire o en el piso. Pude ganarme un carrito en esta ocasión el cual conservo al frente del escritorio donde trabajo mismo trofeo de guerra en donde le gané a unos 20 chibolos y a unas 10 mamás en la disputa por este valioso objeto, aunque si la mamá de rojo me pedía el carrito de hecho se lo daba (hasta los dulces que había agarrado para comer en el camino de regreso para ver el partido)
|





